Hasta para pedir disculpas y reconocer un error hay clases.
Magistral la muestra de clase y educación en las disculpas que hoy pidio en la tertulia Manuel por unas críticas que en su opinión (cosa que no comparto) eran infundadas y estaban fuera de lugar.
Hasta para pedir disculpas aún hay gente que juega en otras ligas muy superiores a los estándares a los que nos tienen acostumbrados mucha gente y, en especial, la clase política.
Señor Nogueira, siga así. Es un referente en muchos aspectos y un ejemplo a seguir incluido en el ámbito político.